martes, 10 de mayo de 2016

Felices días, madrecita

No te voy a decir feliz día de la madre, te voy a decir felices días, madre mía. Porque mi anhelo es que existan más días de madres felices, que felices días de la madre.

Mi deseo para ti, en esta fecha que por razones comerciales celebramos hoy, es que encuentres al mirar al cielo una razón para expresar la gracia infinita por la que has sido tocada, incluso en esos días ingratos.

Mi recomendación para ti, es que encontres la razón de disfrutar el deleite de la vida, no sólo por el hecho de ser madre, sino por el de ser una mujer llena del Espíritu Santo, en cada palabra, en cada acción.

Mi sentimiento para ti, es un amor incalculable y un agradecimiento infinito a mi Padre del Cielo, por haberme puesto en tus brazos aquí en la tierra.

El resto de cosas que podría decirte ya las sabes, pero no quiero que olvides una: Te amo con toda mi alma.

Victoria López

martes, 15 de julio de 2014

Son cincuenta y dos

Mami, por qué no gritas tu edad. Por qué no le hace saber al mundo ya pasan dos de medio siglo, que disfrutas de eso tan lindo que le llamamos vida.

Por qué te empeñas en hacer más ricas a las empresas que venden cremas con tecnología “anti-edad”, si en cada una de tus arrugas hay marcas de los más lindos recuerdos.

Yo pienso que te haces cada día más hermosa. Seguís teniendo carita de Virgen de porcelana. Seguís sin necesitar tanto maquillaje para verte guapa. No necesitas dietas para conservar una envidiable figura a tu edad, y esa atinada forma de vestirte tan sencilla y elegante a la vez.

Lo mejor es que esa belleza que emanas por fuera, se queda corta a la que tienes por dentro. Un corazón tan lindo y servicial. Un amor tan puro y desinteresado.

Por si no es suficiente razón, darle valor al número que simboliza el tiempo que este mundo disfruta de la delicia de tu existencia, te voy a dar una por cada año, de las cuales quienes te conocemos tenemos que agradecer.

  1. Por ser un ser humano increíble.
  2. Por pensar primero en cualquier persona, antes que en ti misma.
  3. Por tu trabajo, siempre tan bien hecho.
  4. Por ser la hermana en la que todos confían.
  5. Por ser la tía de la que todos se acuerdan.
  6. Por ser la hija que siempre está allí.
  7. Por ser la sobrina que siempre está pendiente.
  8. Por ser la amiga incondicional.
  9. Por ser, pese a las estadísticas, una experta al volante.
  10. Por ser una excelente cocinera
  11. Pero más, por ser  la mejor repostera.
  12. Por ser una excelente administradora del gasto.
  13. Por ser sumamente organizada.
  14. Por tu magistral caligrafía.
  15. Por tu ideal ortografía.
  16. Por tu sentido del humor.
  17. Por con tu movimiento de caderas, que nada tenés que envidiarle a la Shakira.
  18. Porque siempre te ves guapa, hasta en fachas.
  19. Porque siempre oles rico.
  20. Por tus gritos y regaños.
  21. Porque nunca no has pegado, aunque lo hemos merecido.
  22. Porque siempre nos has consentido.
  23. Porque tienes la habilidad de partir cualquier cosa en cinco pedazos perfectamente iguales,
  24. Y en ocasiones preferiste partirlo en tres…
  25. Porque sé que escoges el pedazo más pequeño, con la excusa que de no tener hambre.
  26. Por tu respeto.
  27. Por tu delicadeza.
  28. Por tu discreción.
  29. Por qué pocas veces te dejas ver llorar.
  30. Porque sos una luchadora.
  31. Porque tu mejor forma de demostrar el amor es con un detalle.
  32. El mejor detalle ha sido y será haberte dedicado a nosotros tiempo completo.
  33. Porque aceptas tu responsabilidad sin reproche.
  34. Porque pudiste haber tenido una carrera exitosa como auditora, pero preferiste la de ser madre.
  35. Porque nos enseñaste el respeto a los mayores.
  36. Por tus desvelos.
  37. Por estar siempre en casa cuando regresamos.
  38. Porque prefieres vernos estrenar que estrenar tú.
  39. Por luchar por tu matrimonio.
  40. Por enseñarnos el valor de las cosas.
  41. Por siempre estar de nuestro lado, no importando si no tenemos la razón.
  42. Por escuchar sin interrumpir.
  43. Por hablar poco, pero atinadamente.
  44. Por dejarnos tomar nuestras propias decisiones, por malas que sean.
  45. Por prestarme tu ropa, zapatos, peine, maquillaje… 
  46. Por dejarnos dormir en tu cama.
  47. Por esa seguridad que nos haces sentir de solo tenerte cerca.
  48. Por ser el bastión de una familia hermosa.
  49. Por ser mi madre.
  50. Por ser mi amiga.
  51. Por ser tan dulce y especial.
  52. Por existir…
Victoria López

Nueva Guatemala de la Asunción, 14 de julio de 2014.



Te regalo mi imperfección


Te regalo mi imperfección, porque es lo mejor que tengo. Porque me sale mejor ser la hija imperfecta que te ama inmensamente, que buscar siendo perfecta demostrarte lo mucho que te amo.

Ojalá fuera ordenada y hacendosa, me levantara todos los días temprano a ordenar la casa. Qué esa limpieza que hiciera fuera al estilo “Por dónde mira la mamá” y no “Por dónde mira la suegra”.

Ojalá pudiera quedarme callada en una discusión. Aceptar con humildad cuando me equivoco y enmendar los errores. En cambio he demostrado ser la más irreverente de los tres. Aunque he de confesar que he hecho mi mejor esfuerzo por no serlo.

Ojalá estuviera siempre de buen humor, hiciera las cosas de buena gana y tuviera iniciativa de ayudar, pero no. Prefiero en cambio a veces hacerme invisible y otras ni siquiera me doy cuenta de lo que pasa. Vivo en ocasiones en un mundo creado por mis ideas y palabras, que me transportan a otra galaxia muy lejana a esta.

Ojalá fuera obediente, hiciera todo lo que me dicen. Quizá me hubiera evitado un par de buenos trancazos, pero no sería lo que ahora soy.

Pienso en lo que bonito que sería ser la hija perfecta, esa que está siempre pendiente y se dedica a su familia. Qué no hace más cosas que servirles y darles alegrías, pero no me sale ese papel.  Pienso que hasta si me pareciera físicamente a ti, sería mejor, pero ese es otro deseo que no se concedió.

Soy simplemente yo, alegre, triste, relajera y callada, en el momento que tengo que serlo. Pero nunca he deseado hacerte sufrir con mis acciones, palabras o ausencias. Porque desearía ser todo eso que no soy y no puedo ser, si eso significa ser mejor para ti.

Ojalá fuera más ambiciosa y hubiera elegido una carrera profesional mejor remunerada, hubiera seguido trabajando y pudiera llenarte de regalos un día como hoy. Pero por el momento no puedo.

Te regalo lo mejor que me salen, palabras. Palabras de melancolía que serán siempre eso, palabras.  Pero lo mejor que puedo darte, es eso que te doy todos los días, aunque no sea tu cumpleaños, mi amor. Un  amor tan grande que no existen palabras, número, regalos, ni caricias que puedan describirlo.

Un amor agradecido por aceptarme como soy, por amarme, por servirme, mimarme y consentirme.

Un amor que crece con cada una de nuestras imperfecciones. Porque no hay día que no agradezca la dicha de tener entre todas las madres perfectas en el mundo, una tan imperfecta como tú, y amar cada una de esas imperfecciones tanto como tu amas las mías.


Victoria López
Ana del Carmen González Cabrera

Nueva Guatemala de la Asunción, 14 de julio de 2014.